Desde comienzo de año que la salud de Santiago Bal pende de un hilo. Fue su ex mujer, Carmen Barbieri que en diversas oportunidades contó que el humorista estaba muy enfermo y que los médicos no le podían asegurar un futuro mejor. Lo peor llegó el 21 de mayo cuando Santiago sufrió dos terribles caídas por las que tuvo que ser internado. Dos semanas más tarde volió a ser trasladado a un centro médico debido a una importante inflamación en sus tobillos y un hematoma en su hombro izquierdo .

En aquel momento, Mariano, uno de los hijos del capocomico había dicho: “Solamente es una hinchazón por una retención de líquidos en las piernas, que lo llaman celulitis, además del hematoma. Mi viejo se encuentra de muy buen humor y con ganas de regresar a su casa”, Además había agregado: ” Está muy entusiasmado con una comedia y está escribiendo otro trabajo para el verano. Está con su cabeza al 100 por ciento y eso es muy importante. Tiene muchas ganas de salir adelante”.

Pero aunque parecía que lo que tenía Bal no pasaría a mayores, dos meses después tuvo una recaída. “Le habían dado el alta y en su casa se volvió a caer. Esta segunda caída fue después del chequeo médico que confirmó que todo estaba bien. Cuando se fue María, su asistente, quiso levantarse para ir al baño y perdió el equilibrio. Sus piernas no resisten más su cuerpo”, contó en ese entonces Barbieri angustiada, añadiendo que además su ex marido había tenido Neumonía.

Nuevamente, Santiago tuvo que reponerse a los golpes y de la enfermedad que lo aquejaba y la semana pasada Fede Bal mostró cómo estaba viviendo estos días en la clínica en la que sigue internado, pero en la que parecía estar recuperándose. “Resulta que mi viejo hace unos días quería tomar Fanta porque se había olvidado de su gusto y él no puede porque tiene gas, no está autorizado a la gaseosa”, comenzó relatando el joven.

“Hablé con los médicos y enfermeras del tema para ver si se la podíamos dar aunque sea en un vaso chiquito para que se moje los labios. Es en los detalles donde está la verdadera belleza de la vida”, finalizó. Pese a la esperanza de los Bal porque su papá de 83 años saliera adelante de esta situación, en las primeras horas de este lunes los médicos anunciaron que Santiago había tenido una desmejora y que tuvieron que sedarlo. Las próximas horas serán críticas.