“Los dos Papas”, la película de Netflix dirigida por el brasileño Fernando Meirelles que retrata la intimidad de la relación y el traspaso del poder pontificio entre los papas Benedicto XVI y Francisco, estrena este jueves en las salas del país.

Protagonizada por Anthony Hopkins como Joseph Ratzinger/Benedicto XVI y Jonathan Pryce como Jorge Bergoglio/Francisco, la película seguirá la estrategia de la plataforma para sus cintas con aspiraciones de premios, y tendrá estreno limitado en algunos países.

En una conferencia que los actores brindaron para la prensa, Cadena 3 habló con Jonathan Pryce quien confesó que no podía decir que no a la interpretación del líder católico por numerosas razones.

“Supe de otros Papas por connotaciones negativas y no me gustaban lo que decían porque no hablaban al mundo general sino a la Iglesia. Este fue el primer Papa que desde el día uno se sabía lo que decía y me gustaba porque respondía no como un líder de la Iglesia sino como un líder del mundo”, destacó. 

La periodista de Cadena 3 Agustina Vivanco junto al actor Jonathan Pryce

El actor, aseguró que le gusta lo que Francisco dice del medio ambiente, de la crisis de los refugiados y manifestó que “de eso se trata la película”. “Construye puentes y derriba muros”, agregó. 

Por otra parte, Pryce también reveló que es gran admirador del director Fernando Meirelles y ese fue otro motivo por el que no podía dejar pasar la oportunidad. 

Netflix comunicó que la cinta estará a disposición en la plataforma y para todo el mundo el 20 de diciembre.

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La cinta del realizador de “Ciudad de Dios” y “El jardinero fiel” abordará la relación personal de ambos religiosos y en particular las opuestas visiones que cada uno tenía para la Iglesia Católica antes de que el alemán renunciara al papado y el argentino fuera elegido por su pares el 13 de marzo de 2013.

Con guión del tres veces nominado al Oscar Anthony McCarten, “Los dos Papas” plantea “el diálogo entre la tradición y el progreso, la culpa y el perdón”, según adelantó Netflix.

Inspirada en hechos reales, la cinta tuvo parte de su rodaje en Argentina, en particular para los pasajes de la vida del joven Bergoglio (es encarnado por Juan Minujín) y su vida en Buenos Aires antes de convertirse en el Sumo Pontífice.

Informe de Agustina Vivanco