Scott Henderson es uno de los más excitantes guitarristas de la llamada fusión. Músico que combina la emoción del blues con el vocabulario del jazz y la temperatura del rock, quizá porque se formó esencialmente tocando en vivo, más de 30 años después del lanzamiento de su primer álbum, este artista, que se presentará en Bebop los días 17, 18 y 19 de septiembre, continúa sonando de manera contundente. 

De fraseo ágil, fluido y con un espíritu de improvisador inagotable, a lo largo de su carrera tuvo períodos donde tocó más jazz y en otros, el blues, como en sus dos trabajos ejemplares Dog Party (1994) y Town Down House (1997), para abrazar luego casi de manera de definitiva el jazz fusión. “Diría que mis improvisaciones tienen un 50 por cierto de espontaneidad y otro 50, de mi propia materia. Tenemos un vocabulario, y en la improvisación es como arreglar mi propio lenguaje”, dice.

-En una antigua entrevista decías que en el fondo sos un guitarrista de blues y que mientras que el blues te conmovía, el jazz desarrollaba tu pensamiento ¿Podrías hablar de esto?

-Sí, me sigo sintiendo así, pero también me gusta combinar diferentes estilos, jazz, rock, funk. No me siento un guitarrista puro de blues, aunque el origen de lo que toco está en el blues. Respecto del blues y el jazz, ambos me conmueven. El jazz es más complejo, entonces tengo que tener una mayor atención en aspectos que puedo soltar en el blues.

16-09-19 - Buenos Aires - Espectáculos - Música - Scott Henderson - Guitarrista estadounidense. Foto: Luciano Thieberger.

16-09-19 – Buenos Aires – Espectáculos – Música – Scott Henderson – Guitarrista estadounidense. Foto: Luciano Thieberger.

-¿Qué te hizo interesarte por el jazz?

-Llegué algo tarde al jazz, y lo que me atrapó fue la música de los Weather Report y de Wayne Shorter. Sigo siendo un fanático de ellos y también de lo que hace Herbie Hancock, que me parece muy bueno.

-¿Cómo fueron las experiencias de haber tocado con Chick Corea (1985) y Joe Zawinul (1987-89)?

-Fueron muy distintas. Zawinul era un músico muy exigente, sabía exactamente lo que quería y cómo hacerlo. Era inspirador, conocía mucho de blues y nos daba espacio. Él quería que hiciésemos su música aportando nuestro carácter, nuestra forma de expresarnos. Recuerdo que era muy puntilloso con los fraseos, y cada noche en la que tocábamos salía algo distinto, motivador. En cambio con Corea (con el que toqué unos pocos meses), en la Electric Band, fue poco feliz, porque traía una partitura y había que tocarla sin cambios de ningún tipo. Sentía que estaba en un concierto de música clásica.

Nacido en Florida, en agosto de 1954, Henderson comenzó a tocar guitarra influido por el rock, y al poco tiempo sus héroes eran Jimi Hendrix, Jeff Beck, Johnny Winter y Led Zeppelin. Desde adolescente participó en bandas y al terminar la escuela estuvo seis meses de gira con una banda de R&B, hasta que en la Florida Atlantic University, donde se aproximó al jazz.

Con 20 discos editados, seis como líder, catorce con el legendario Tribal Tech, con el que grabó el legendario Thick (1999), y otros cuatro en otros proyectos, el músico siempre se mantuvo activo. Además de haber participado de la Electric Band, de la banda de Corea y el Syndicate de Zawinul, con los que grabó dos excelentes discos: The Inmigrants y Black Water, tocó con Jean Luc Ponty, Jeff Berlin y Dennis Chambers, entre otros.

Su último trabajo, People Mover (2019), habla de su madurez musical. Se trata de un disco en el que la guitarra no pierde elocuencia, pero que refleja un especial cuidado en la edificación de los climas y una narración sonoro en cada atmósfera que podría definirse como ambient-fusion.

-¿Cómo fue la realización People Mover?

-Normalmente, me gusta grabar con el sonido natural de un trío de rock en vivo, pero para People Mover busqué una orquestación más amplia, con voicings y backgrounds. Lo pude hacer porque tengo el estudio en mi casa, y entonces todo lo que iba surgiendo a partir de lo grabado podía ir y probarlo. De todos modos, siento que sigue siendo un disco de guitarra.

-¿Cómo era aquella escena musical de los ’80 respecto de la actual?

-En la Costa Oeste sigue siendo muy parecida. Yo pasé de vivir en Florida a Los Angeles, y el 99 por ciento de lo que tocamos es en giras porque cuando estamos en Los Ángeles es para componer, grabar o ensayar un poco. En Nueva York hay muchos clubes, con una escena más grande. Podés tocar cada noche en un lugar diferente y vivir. En L.A. no es así. Además, ahora estamos de gira, primero en América del Sur, luego en Asia y finalmente en Europa. Son tres meses de vida en hotel.

-Con tantas giras, ¿cómo se siente al comenzar y cómo al regresar?

-Es difícil de describir. Soy muy exigente conmigo, y a veces, al regresar a casa, pienso que estuve “boludeando” por el mundo (se ríe). Algunas noches me siento alegre porque salió muy bien y otras siento que no sucedió mucho. Al tener un trío eléctrico depende mucho del lugar donde toquemos. Eso es un punto importante. Por ejemplo, en Bebop, donde ya toqué, me gusta el sonido que tiene. Entonces venimos con muchas ganas de tocar.

Scott Henderson presentará “People Mover” martes 17, miércoles 18 y jueves 19 de septiembre, a las 21, en Bebop, Moreno 364. Entrada $1100.