Right Here Waiting, Satisfied, Angelia: tres canciones infaltables en el American Top 40 de 1989 (las dos primeras, singles que llegaron a lo más alto del ranking de Billboard), extraídas de Repeat Offender, de Richard Marx. El segundo álbum de este estadounidense nacido en Chicago, que hoy tiene 56 años, alcanzó en ese momento una certificación de triple disco de platino y lo estableció como uno de los popes del soft rock de fines de los ’80, esa década tan idolatrada tanto por los que la vivieron en carne propia como por los jóvenes que no. Con el sentimiento de la nostalgia (lícita o fingida) como común denominador y a flor de piel.

Tras un show el año pasado en el Teatro Opera con localidades agotadas, Marx regresa a la Argentina para dar dos recitales: uno en el Opera (el domingo 29 de septiembre) y otro en el City Center de Rosario (el 2 de octubre). Pero antes charló de manera distendida con Clarín y repasó gran parte de su carrera.

Por telefóno, desde su casa en Miami, un ícono de los ’80.

-El año pasado viniste a Buenos Aires y diste un concierto con entradas agotadas. Este año vas a dar tres conciertos en la Argentina. La pregunta es obvia: ¿Por qué tardaste tanto tiempo en venir a tocar acá?

-Es una muy buena pregunta para que la que no tengo una buena respuesta. Muchas veces, y más en el pasado, no era el artista el que decidía dónde y cuándo tocar, ya que dependía (y depende) de los managers y de las compañías discográficas. Me acuerdo que vine en los ’80 a Buenos Aires, a un programa de televisión. Y que también toqué un par de canciones en una radio (N. de R.: en 1992 Richard Marx se presentó en Ritmo de Noche, de Marcelo Tinelli, en el marco de una gira que incluyó, también, una presentación en el Festival de Viña del Mar de Chile). Y recuerdo que había un montón de fans, cientos de fans, tanto que me costó entrar a mi auto a la salida de esa radio. Entonces, le dije a mi gente que teníamos que venir a tocar a la Argentina, algo que, vaya uno a saber porque, nunca hice hasta 2018, quizás porque no había encontrado en ese entonces al promotor adecuado para una visita. Por suerte pude venir el año pasado, y fue como saldar una deuda pendiente. Tenía ese recuerdo, y por suerte el show y la respuesta de la gente confirmó y superó esa expectativa.

-¿Qué tendrán de distinto esta serie de recitales con respecto a los del año pasado?

-Por supuesto que estarán todos mis hits: hago mis hits en cada uno de mis shows, porque es lo que el público quiere escuchar y ver sí o sí. Pero en la Argentina me pasó una cosa muy curiosa, que no suele ocurrir, y es que esas canciones que no son hits tuvieron una gran respuesta por parte de la audiencia. Por eso también voy a incluir canciones de mi próximo disco. Será una especie de celebración donde todo el mundo podrá cantar y bailar; una gran fiesta.

-Este nuevo disco será tu primer disco desde 2014. ¿Cómo es su sonido?

-Las canciones son más up tempo, lo que no significa que sean más rockeras. Me siento más influido por los jóvenes, por lo que salió un disco más fresco. Eso se puede apreciar en Another One Down, que es el nuevo single, que escribí junto a mi hijo Lucas.

Tres décadas después del lanzamiento de su primer álbum, Richard Marx está a punto de lanzar un nuevo álbum.

Tres décadas después del lanzamiento de su primer álbum, Richard Marx está a punto de lanzar un nuevo álbum.

-Hay un montón de gente, contemporánea y hasta más joven, que siente una verdadera nostalgia por el sonido mainstream de los años 80. ¿Qué pensás al respecto y cómo recordás esos años?

Fue una época en donde estuve muy, muy ocupado, ya sea trabajando en el estudio o girando por un montón de países. Por lo tanto, mis recuerdos de los ’80 se reducen al trabajo. Entonces, me cuesta hacer un foco acerca de que pasaba con la gente: sólo te puedo decir que yo no paré de trabajar duro.

-Siempre dio la sensación de que tu principal influencia en tus comienzos fue el soul. ¿Es correcta esta mirada?

Absolutamente. De joven escuchaba toda clase de música, desde rock hasta cantautores como Elton John o Billy Joel, pero lo que me gustaba de verdad era el soul. En la secundaria era muy fan de músicos como Earth Wind & Fire, Sly & The Family Stone, Marvin Gaye, y las bandas de Motown. Aún es mi música preferida, aún la escucho y creo que nada supera a ese sonido del soul de los años ’60 y ’70.

-Trabajaste con Lionel Ritchie, un pilar de Motown. ¿Cuánto y cómo te ayudó en tus inicios?

-Fue un hermoso gesto de su parte cuando me invitó a trabajar con él. Aprendí mucho, más que nada cuando me quedaba en el estudio y lo veía trabajar. Y tuve la suerte de estar presente en el momento en el que grabó All Night Long y Hello. O sea: en el momento en el que su carrera realmente explotó. ¡Fui parte de la historia grande! (risas) Yo lo comparo con Elton John en el sentido de la cantidad de clásicos que escribió y en que ambos todavía están vigentes. Y Lionel tiene una energía envidiable, ya que no para de grabar y de salir de gira. Hablé hace poco con él ya que coincidimos en Londres, pero lamentablemente no nos pudimos encontrar. Es un maestro de la composición.

-¿Y cómo fueron las experiencias con Madonna en la canción White Heat y con Paulina Rubio en tu tema Border Girl?

-Con Paulina Rubio no trabajamos juntos: sólo compuse esa canción, que ella grabó. Recién la conocí el año pasado, y de una manera muy curiosa: estábamos con mi esposa, Daisy (Fuentes), caminando por Miami y una chica que gritó “¡Daiiisyyy!”. Era Paulina, que la conocía de la época en la que mi esposa trabajaba para MTV. Así fue como la conocí, en la calle en Miami y gracias a mi mujer (risas). Y con Madonna trabajamos todo un día juntos para ese tema de True Blue. Es una persona muy cool, muy profesional y, al mismo tiempo, muy graciosa y muy sexy. Todo lo que cualquier persona se puede imaginar acerca de Madonna… ¡Es verdad! (risas)

Richard Marx, un clásico con los oídos abiertos a las nuevas expresiones, y que admira a Ed Sheeran, Bruno Mars, Tove Lo y Billie Eilish.

Richard Marx, un clásico con los oídos abiertos a las nuevas expresiones, y que admira a Ed Sheeran, Bruno Mars, Tove Lo y Billie Eilish.

-¿Qué opinás de la música actual?

-Me gusta mucho, me estimula. Me parece que Ed Sheeran es alguien que está haciendo las cosas muy bien. Bruno Mars es una especie de genio, ya que canta muy bien y es un excelente performer. Y también me gustan Love To y Billie Eilish.

-¿Y conocés algo de la música de la Argentina?

-Mi único contacto con la música argentina fue a través de la radio del auto que nos trasladaba el año pasado. Y más allá de la lengua, el nivel musical de lo que escuché en la Argentina no difería para nada con el Top 40 de los Estados Unidos, en cuanto a sonido y profesionalidad. No te puedo decir ningún nombre de algún artista o de alguna canción, pero te aseguro que esta vez voy a investigar un poco más al respecto.

Si bien su reconocimiento llegó con las baladas románticas pop, Richard Marx admite haber sido influenciado e inspirado por el soul.

Si bien su reconocimiento llegó con las baladas románticas pop, Richard Marx admite haber sido influenciado e inspirado por el soul.

La vida junto a Daisy Fuentes

“Una vez que nos conocimos no nos separamos más”

El primer matrimonio de Marx fue con la actriz Cynthia Rhodes, y juntos constituyeron una pareja con todos los condimentos de los años ’80: ella tuvo un papel secundario en la película Flashdance, fue co protagonista de Staying Alive (la secuela de Saturday Night Fever) junto a John Travolta, también fue parte del reparto de Dirty Dancing (con el desaparecido Patrick Swayze y Jennifer Grey) y se la pudo ver en los clip de las canciones Rossana, de Toto, y Don’t Mean Nothing, del propio Marx, antes de abandonar la actuación para dedicarse full time a la maternidad.

Después de 25 años de matrimonio y tres hijos, se divorciaron, y el cantante se puso de novio con la ex VJ de MTV y ex Miss Universo Daisy Fuentes, quien había sido pareja durante tres años de Luis Miguel. Marx y Fuentes siguen juntos hasta hoy, tras haber contraído matrimonio a finales de 2015 en Colorado, y él recuerda la manera en la que se conocieron con el entusiasmo del primer flechazo.

“Creo que cada uno sabía muy bien quién era el otro, más allá de que no nos conocíamos en persona. Por supuesto que la veía como conductora en MTV, y como cualquier hombre de cualquier lugar del mundo me parecía una mujer hermosa. Nos conocimos por intermedio de amigos en común, y una vez que nos conocimos no nos separamos más”. Un romántico de los que no abundan hoy en día.

Richard Marx canta el domingo 29 de septiembre, a las 20, en el Teatro Ópera, Av. Corrientes 857. Entradas desde $1000, por Ticketek.