Vivimos épocas raras para la cultura. Tiempos en los que los productores comerciales están convulsionados e intentando nuevos modos frente a la caída de los viejos paradigmas. No todos los géneros viven situaciones idénticas, por supuesto, ni son iguales las situaciones en todos los países, en función de sus respectivas economías. Sin embargo, en tiempos de crisis global de la cultura, las cosas terminan equiparándose.

En tal sentido, la música clásica, que nunca terminó de sostenerse del todo comercialmente, sigue necesitando del apoyo oficial o de las fundaciones benefactoras para poder seguir sonando. En este contexto, tienen larga tradición experiencias instituciones como el Mozarteum Argentino o el ciclo Harmonia. Aunque, con una estructura más pequeña, son también muy importantes los proyectos como el del festival de música clásica que sostiene desde hace un lustro la Fundación Konex; uno de los varios que se realizan en su sede y su patrocinio a la largo de cada temporada.

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Esta vez, el tema es el romanticismo y el compositor homenajeado será Frédéric Chopin. Su obra pianística estará bien representada a lo largo de cinco días, pero habrá también espacio para Brahms, Schumann, Paganini, Mendelsson, Liszt, Schubert, etc. Y el elenco de artistas reunirá a argentinos y extranjeros prestigiosos por igual.

Nos visitarán el polaco Pawel Kowwalsi, que actuará junto al argentino Cuarteto Petrus el miércoles 24 en un concierto con obras de Paderewski, Brahms y Chopin, y la coreana del sur Hyo-Joo Lee, que interpretará obras de Liszt, Shubert y Chopin, el viernes 26.
Y los créditos locales serán, entre otros, Bruno Gelber, que hará obras de Beethoven, Schumann y Chopin, el martes 23; el Trío Ginastera, que integran Xavier Inchausti en violín, José Araujo en cello y Marcelo Balat en piano, con obras de Paganini, Saint-Saëns, Pablo de Sarasate y Mendelssohn, el jueves 25; y un ballet con dirección coreográfica de Paula Argüelles, que tendrá entre otros a Karina Olmedo y Nahuel Prozzi como figuras principales para la gala de cierre del domingo 28.

Como desde su nacimiento, este “5º Festival Konex de música clásica” tendrá la responsabilidad artística en cabeza de la fagotista y muy activa gestora cultural Andrea Merenzon. Este es un proyecto por el que, en sus cuatro ediciones anteriores, ya pasaron unas 30.000 personas y muchísimos artistas y que tuvo entre sus creadores homenajeados a Mozart, Beethoven, Bach y Vivaldi.

multifacético. En 2015 Lavandera editó “In London”, con bandas de sonido de películas y series. Fotos: Gentileza 5º Festival Konex de música clásica

Prodigio. Porteño de 33 años, habitante del barrio de Villa Devoto, Horacio Lavandera es el resultado de lo que alguna vez se conoció como “niño prodigio”. Se formó con grandes maestros, dio conciertos y obtuvo premios importantes desde muy pequeño, en Argentina y en muchos lugares del exterior. Y llega al presente con una carrera sólida en la que conviven sus tareas como compositor, director, sostenedor de su propio organismo sinfónico y su más sonado desempeño como virtuoso de las teclas, en repertorios que atraviesan por igual el clasicismo, el romanticismo, las músicas de los siglos XX y XXI, Astor Piazzolla o sus propias creaciones.

Como en ediciones anteriores, volverá a ser protagonista de este “5º Festival Konex de música clásica” con un concierto que dedicará íntegramente a Chopin en una serie de nocturnos, valses, scherzos, sonatas y baladas. Su concierto será, como todos, en la sala principal del espacio cultural del barrio de Almagro el sábado 27. Esa fue la excusa para la charla.

Noticias: ¿Se siente cómodo cuando hablan de usted como un pianista clásico?
Lavandera: No me defino como músico clásico. Enmarcarse dentro de algo muy cerrado te cierra muchas puertas y yo no me considero una persona cerrada. Tampoco soy solamente un pianista; me gusta abrirme todo un abanico de disciplinas: la interpretación, por supuesto, pero también la dirección y la composición.

Noticias: ¿El contexto lo pone de algún modo dentro de ese rótulo?
Lavandera: Sí, seguramente en el marco en el que me muevo queda asociado a la música clásica, pero no es algo que me conforme. Siempre me propuse estar más allá de lo que significa ser un pianista clásico. Toda la música que tiene que ver con lo popular es igualmente importante. A veces, la música clásica, al estar encerrada dentro de una elite pierde esa elaboración histórica que siempre tuvo y su contacto con la gente.

Noticias: ¿A qué lo adjudica?
Lavandera: Hay muchas razones, también políticas, detrás de la cerrazón de ciertos públicos y de los funcionarios que administran la cultura. Siempre vas a tener núcleos que van a estar dedicados a músicas más abstractas, que son músicas desarrolladas dentro de minorías; porque son músicas que tampoco buscan ser masivas. Hay estilos en que la masificación es más sencilla: es cuestión de apretar un botón y todo el mundo está cantando “Despacito”. Es parte de la época en que vivimos y dónde estamos y cómo estamos situados frente a la realidad.

Noticias: ¿Cómo busca usted su público en este contexto?
Lavandera: Yo tiendo a un mercado total en todos los aspectos de la vida. Y naturalmente, tiendo a ir donde está el público que se interese por escuchar lo que yo pueda interpretar. Alemania o Nueva York son los lugares donde yo me siento más cómodo, sobre todo en el terreno de las salas de concierto.

Festival Konex de música clásica
Destacados. En el Festival Konex de música clásica además de Lavandera se presentan la coreana Hyo-Joo Lee y el polaco Pawel Kowalski (foto).

Noticias: ¿Le es igualmente placentero tocar solo o junto a una orquesta sinfónica?
Lavandera: Una orquesta es un organismo que parece ir en contra de los tiempos en que vivimos. Actualmente, se fomenta el desarrollo individual por sobre el colectivo. Es el espíritu contrario al de una gran orquesta en las que somos todos hermanos. En mi criterio, la orquesta sinfónica es mucho más que un determinado orgánico, es un cuerpo social. Mi gran deseo es sostener mi Orquesta Clásica Argentina. Querría poder armar una temporada y mostrarla. Pero por supuesto me gusta mucho también tocar el piano solo.

Noticias: ¿Se toca de manera diferente según el repertorio?
Lavandera: Desde que tengo 13 años, trabajo el aspecto de la interpretación con toda mi pasión. Y eso implica ver las distintas maneras de tocar según sea una u otra música. Una escala de Beethoven es algo totalmente distinto en Mozart. Es muy interesante una anécdota que viví en Alemania. En la misma semana conocí a Mauricio Kagel y trabajé con Stockhausen. Los dos vivían en Polonia, ambos contemporáneos, y ante el mismo símbolo los dos pensaban diferente.

Noticias: ¿Por qué le dedicó un disco íntegramente a Piazzolla?
Lavandera: Porque me fascina. Es la esencia natural de Buenos Aires, algo que nos permite crecer desde Latinoamérica. Es una referencia inmediata. El disco lo preparé con mi amor y me gusta cómo quedó. Ahí está volcada toda mi experiencia. 

Hay más.  En otro plano, con mayor inversión y con una estructura más grande sostenida por benefactores individuales y sociales, el Mozarteum Argentino volverá a hacerle frente a la crisis con su doble ciclo de abono.

Más allá de los “Conciertos del mediodía” gratuitos que sucederán en una serie de miércoles en el CCK, en una combinación de argentinos y extranjeros, el teatro Colón será su sede principal y su programación pasará, como siempre, por la música sinfónica y de cámara.

La temporada 2019 traerá, entre otros solistas y agrupaciones, a la Venice Baroque Orchestra con Giuliano Carmignola en violín (22 y 23/4), la Orquesta Filarmónica Nacional de Armenia (13 y 15/5), la Irish Chamber Orchestra con el clarinete de Jörg Widmann (3 y 10/6), el pianista Alessio Bax (24/6 y 1/7), el Smetana Trio (5 y 12/8), el cellista Jean Guihen Queyras (26/8 y 2/9), la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo dirigida por Gustavo Gimeno (23 y 30/9), la Orquesta Sinfónica de Montreal con la batuta de Kent Nagano (7 y 8/10) y la mezzosoprano Joyce Di Donato (28 y 30/10).

Y se destaca la visita por primera vez al país de la Orquesta Sinfónica de Pekín, una de las más reconocidas de Lejano Oriente. que hará su debut en el escenario del Teatro Colón.