Harm & Ease es una banda nacida en Burlington, Canadá. Sus fundadores, Danny López y Rylan Whalen, comenzaron como un dúo acústico en la secundaria cuando descubrieron que eran muy buenos para componer melodías y letras juntos.

Danny nació en Colombia, pero debido al narcotráfico, los enfrentamientos civiles y la desaparición de su propio hermano, su familia se refugió en Canadá. Allí se hizo de grandes amistades, como Rylan, con quien formaba parte de un grupo de metal. “Hicimos una canción juntos y nos gustó mucho como quedaba,” cuenta Dany. “Escribimos más hasta que decidimos formar nuestro propio dúo acústico.” Pero en pleno auge de su proyecto musical, la guerra civil colombiana terminó, así como la condición de refugiado de Danny, por lo que debió abandonar su escuela y amigos para buscar un nuevo hogar. Su familia tenía ningún deseo de volver a Colombia, por lo que fueron recibidos en Argentina.

Negados a dejar que su música se disuelva, a los 15 años Rylan y Danny continuaron su amistad a la distancia y se prometieron que no perderían la música que los unía. “Mi relación con Danny siempre fue fácil, pero el mundo simplemente no nos quería juntos,” reconoce Rylan. Cuando terminó el secundario, se mudaron juntos y comenzaron una nueva aventura. Viviendo en un país tan diferente al suyo, sin hablar muy bien español, ganarse la vida con la música fue todo un desafío para ellos, pero su sueño se cumplía: vivían juntos y tenían su banda, había mucha esperanza. “La fe en nuestra banda siempre nos mantenía unidos y nos hacía soportar muchas cosas,” afirma Rylan.

Además de Danny y Rylan, actualmente integran la banda el baterista Ilan Amores, el tecladista Juan Meisen, la segunda voz Ben Atkins y el bajista John Goodblood. Todos reunidos por el destino y el poder de la música, la historia de amistad entre John, Danny y Rylan es la más antigua nacida en las calles de Buenos Aires. “Yo tenía 17 años, me bajé en Cabildo y Juramento y Johnny estaba tocando en la calle súper fuerte. Mi reacción fue ‘¡Wow! ¿Quién es este chico?’,” recuerda Danny e invita a Rylan a compartir su historia de cuando vio por primera vez a John: “Mi reacción fue muy parecida, pensé que este tipo realmente sabe lo que hace.” Por su parte, el propio John rememora algunos momentos de los inicios de su amistad: “Pasamos todo el tiempo juntos desde entonces. Se generó una relación que tuvo muchas capas: primero fuimos amigos, luego competencia sana, luego compañeros de banda.”

Harm & Ease cuenta con 4 álbumes, aunque solo 2 están disponibles en YouTube y Spotify: Wonderful Changes y Black Magic Gold. Con temáticas diversas pero sin perder sus rasgos distintivos, la evolución tanto personal como profesional destaca entre un álbum y el otro. “Wonderful Changes habla sobre estar en un nuevo lugar, tener experiencias nuevas, conocer gente y amar. Todo se hacía más fácil porque estábamos juntos,” explican los chicos. La historia detrás de su grabación hace notorio el esfuerzo de la banda por producir y difundir su música: fue grabado en una casona abandonada, alquilada por $200, con solo dos micrófonos e iban rotando en qué ambiente de la casa se graba cada instrumento. Según Rylan, el productor que los apoyó en ese proyecto sabía que no tenían dinero, pero les dio una mano por el simple hecho de encantarle la música que hacían: “Así es cómo logramos la mayoría de las cosas, la gente cree en nosotros,” agrega emocionado.

Con Black Magic Gold la historia fue diferente. Lo grabaron en el estudio El Pie y les tomó un año y medio hacerlo. “Era muy caro y teníamos que ahorrar para grabar cada canción,” cuenta Danny. En cuanto a las letras, este disco tiene como temática la oscuridad que puede existir en la belleza y el amor. Rylan expone que las canciones reflejan los altos y bajos de una relación, donde la belleza juega de máscara: “Tan lindo como el oro /Puede ser malo, oscuro.” A través de las melodías y letras se sigue el comienzo de un amor, el conflicto y el golpe final que termina por romper un corazón.

La composición de sus canciones evolucionó junto con la misma banda. Al comenzar, incluso habiendo otro miembros, Rylan y Danny se encargaban de escribir las letras y melodías de los temas. Ahora, tras convertirse en una familia y encontrar la sintonía que siempre buscaron con el resto de los miembros, esta tarea pasó a ser un trabajo en equipo, donde las ideas se comparten y la opinión de todos es tomada en cuenta antes de cualquier decisión. “Siempre hay consistencia entre mi voz y las melodías de Danny. Pero crecimos al punto de que esto ya no es un dúo acústico,” manifiesta Rylan, a lo que Danny agrega: “Nos tomó tiempo encontrar a alguien a quien pudiéramos invitar a componer con nosotros.”

Harm and Ease en La Trastienda – Foto: Jimena Francisco

Hoy, la banda se encuentra en una gira de duración indefinida por Norteamérica, con posibilidad de extenderse a Europa. Este plan lleva tiempo gestándose entre los miembros de Harm & Ease, ya que la probabilidad de triunfar en nuestro país era difícil de vislumbrar. “Nuestras familias nos ayudaron mucho, pero nunca vivimos en una situación económica ideal y por eso queremos irnos, en parte,” expone Rylan. Además, el grupo está de acuerdo en que no es fácil ser una banda que canta en inglés e intentar insertarse en la movida musical nacional, por lo que prefieren probar suerte en Estados Unidos, Canadá y Europa. De todas formas, planean volver como una banda internacionalizada y esperan que eso les de más reconocimiento en Argentina. “No sentimos resentimiento con este país en lo absoluto, pero creemos que ya no es para nosotros,” confiesa John.

Una de las cosas más indefinidas de Harm & Ease es su público. Los chicos de la banda afirman que es muy variado ya que su base musical es muy versátil y amplia, por lo que puede agradar a diversos gustos. “Hay adolescentes, tipos de 40 con sus hijos, gente más grande,” enumera Rylan. “Queremos hacer un tipo de música que dure, que si te gusta, te guste hasta la tumba y la puedas escuchar siempre.”

¿Por qué el nombre de la banda es “Harm & Ease”?
Danny: Somos Harm & Ease porque tenemos muchos años de daño (harm) y muchos años de alivio (ease), siempre rebotamos de una fase a la otra. Pero junto es el balance la vida.
John: Aprendés a apreciar más los momentos de alivio y calma, y a soportar los momentos de daño. Somos intensos y nuestro ritmo tiene esa intensidad.
Rylan: Tiene sus altibajos pero siempre salimos adelante. La música que sale de nosotros es muy potente y emotiva porque es lo único que tuvimos por mucho tiempo. Es la fuerza de la naturaleza, somos una banda mágica.

*

Foto principal: Lucas Olivera García.

‘);(playerPro=window.playerPro||[]).push(i);})();
]]>