Cecilia ‘Caramelito’ Carrizo lanzó la semana pasada un pedido por la salud de su hermano Martín, quien padece Esclerosis Lateral Amiotrófica y necesita realizar un costoso tratamiento, por el que debe viajar a los Estados Unidos.

Para eso, debe juntar seis millones de pesos. Miles de personas se solidarizaron con la causa, y hasta famosos como Mirtha Legrand y Susana Giménez colaboraron con la conductora y su hermano.

Este lunes, Cecilia concursó en ¿Quién quiere ser millonario? y leyó una carta escrita por Martín: “Estos últimos cuatro años de prácticamente silencio de mi parte con respecto a lo que estoy viviendo, fueron necesarios, ya que tuve que entender para qué tenía que pasar por esto. Yo jamás me pregunté por qué. Sí, siempre estuve atento de ver para qué. Ese foco me permitió transitar este duro camino con mucha fuerza y convicción. Y, de cierta manera, esta pesadilla que llevo todavía en mis hombros se transformó desde el minuto cero en una oportunidad. Todavía me queda un tramo fuerte por recorrer, pero cada vez la luz se ve más cerca y más brillante. Y hasta puedo percibir su temperatura”.

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“Hoy quiero destacar, y cuando pienso en esto mi corazón duplica las pulsaciones y mis ojos se llenan de lágrimas, la fidelidad, el cariño, el entendimiento, el respeto de todos los que me quieren y desean que vuelva a mi amada batería. Respetando mi silencio y mi aislamiento. Pero siempre han sabido llegar a mí a través de sus mensajes de apoyo y de deseo fuertes por mi pronta recuperación. Dentro de las infinidades de cosas hermosas que me han escrito sin parar, siempre ha habido una frase en común: ‘Estamos con vos para lo que necesites’”, continuó. 

Pero en un momento, Caramelito rompió en llanto y tuvo que parar unos segundos para luego continuar: “Hace menos de tres semanas, después de 26 aplicaciones alrededor de mis músculos, que me las da una enfermera de lujo, mi hermana Cecilia, la miro y le digo: ‘Tenemos que continuar el tratamiento allá, sí o sí. ¿Cómo hacemos?´. Y enseguida agaché la cabeza y pensé: ‘Es imposible’. Cuando pensé en esa palabra, ‘imposible’, que prácticamente no la uso nunca, empezaron a bajar esos miles de mensajes con esa frase en común de todos: ‘Estamos con vos’”.

“Y ahí, visualicé con mucho entusiasmo que iba a ser posible. Y me imaginé yo en el medio del pogo más grande del mundo y todos abrazándome. Y a la vez todos abrazados entre todos. Y se transformaría en el abrazo más grande del mundo. Ese abrazo más grande del mundo, hoy se transformó en una red solidaria. Y estamos todos juntos en este abrazo. El viaje a Estados Unidos y mi sueño recurrente de estar sobre un escenario con mi batería, se ve cada vez más cerca. A mi regreso, le voy a pedir prestado a mi amado Indio, su pogo más grande del mundo. Y pedirle permiso para transformarlo en el abrazo más grande del mundo”, finalizó.