Cada vez que surge una nueva polémica en torno a la eterna lucha entre los modelos de distribución cinematográfica tradicional y los digitales me viene a la mente aquél episodio de ‘Los Simpson’ a la cabeza en el que se presentaba una serie de televisión diciendo: “Como la limpieza de una casa: ‘Lo que nunca acaba'”.

Pues bien, en esta ocasión, la batalla continúa en el marco del Festival Internacional de Cine de Toronto, cuya edición 2019 se está celebrando entre el 5 y el 15 de septiembre, y en la que se ha optado por desterrar a los largometrajes de Netflix y Amazon que no han tenido distribución cinematográfica —o no ha sido lo suficientemente larga—. Estos, en lugar de en los cines Scotiabank, en los que siempre se han llevado a cabo las proyecciones para invitados de industria y prensa, se ven en espacios alternativos.

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Defendiendo la “experiencia cinematográfica”

Sarah Van Lange, portavoz de Cineplex —multinacional canadiense dueña del Scotiabank—  ha hablado al respecto con The Hollywood Reporter, agarrándose al concepto de la “experiencia cinematográfica” como a un clavo ardiendo:

“Hay cientos de largometrajes fantásticos proyectándose como parte de esta edición del festival, y con todas esas opciones pedimos que nuestras pantallas presentasen títulos de estudios que comprendiesen y apreciasen la importancia del modelo de distribución tradicional. Tenemos una asociación fuerte y duradera con el TIFF y estamos orgullosos de nuestro papel al crear experiencias cinematográficas memorables para los asistentes del festival, ahora y durante los años venideros”.

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Por su parte, la organización del Festival de Toronto también se ha manifestado sobre el tema a través de un escueto comunicado. 

“Cineplex ha sido un gran socio del TIFF durante muchos años. Este año se han puesto nuevas restricciones en nuestro uso de sus cines Scotiabank durante el festival. Como resultado, el TIFF ha programado en otros lugares los largometrajes que no cumplen con sus ventanas de distribución tradicionales”.

Parece que estamos a años luz de que se llegue a una tregua, pero tarde o temprano alguien va a tener que doblar la rodilla, y no parece ser un tema en el que una situación con vencedores y vencidos sea deseable para los consumidores. Visto cómo está el panorama, parece que la situación se adapta perfectamente a la tagline de ‘Alien vs. Predator’: “Gane quien gane, nosotros perdemos”.