Hoy será el día para asistir a una más de las tantas resurrecciones que volvieron a poner de pie la historia del muñeco más malo que se ha visto en pantalla. Por eso, en pleno siglo 21, vemos regresar para hacer borrón y cuenta nueva a Chucky con “El muñeco diabólico” (desde hoy en las multisalas), que promete un pequeño monstruito completamente renovado y a tono con los tiempos.

Su anuncio vino acompañado de una desfachatada campaña de marketing que incluyó algunas piezas gráficas en las que el muñeco inescrupuloso daba muerte a distintos integrantes de otra película protagonizada por juguetes, “Toy Story 4”.

Mucha sangre ha pasado bajo los puentes de una franquicia que comenzó en 1988, cuando todavía el personaje creado por un ignoto Don Mancini –que imaginó la historia de un asesino despiadado cuya alma pasa a habitar la mullida anatomía de un juguete rechoncho– conquistaba los cines por la novedad.

De la mano de Mancini, “Chucky” tuvo un estreno destacable y dio los primeros pasos para incorporarse ya no al género del terror sino a la cultura popular.

Antes de que vayas al cine a ver esta versión nueva de “Chucky” –que ya no está vinculado a su creador por cuestiones de firmas y contratos a nivel estudios–, hay que decir que al menos en lo que refiere a poder de adaptación, el personaje demuestra tener cuerda para rato. Atención: ¡Spoilers!

Viejos juguetes nuevos

En la primera versión de los ‘80 era la magia vudú la que permitía el traspaso del alma humana al peluche. Ahora que estamos en 2019, al vudú lo reemplaza la tecnología y entonces en esta remake ya no se trata de un muñeco poseído, sino de uno que responde al mal uso de la tecnología.

Bajo la órbita de la MGM y con dirección de Lars Klevberg, la trama comienza cuando una madre le regala a su hijo el muñeco para su cumpleaños. Pero ninguno sabe que eso desatará un reguero de sangre, porque este Chucky moderno está “reprogramado” por un empleado de la fábrica y eso lo convierte en un asesino despiadado.

Mientras el nuevo juguete ahora porta una especie de “virus” de programación que lo volvió diabólico, hay que recordar que antes hubo una larga lista de intentos por mantener a la criatura vigente con recursos más analógicos.Y con resultados dispares, claro, aunque hay que reconocer que al menos consiguieron que el pequeño no desapareciera.

A la primera versión de Chucky de 1988 le siguió otra, de 1990, llamada “El Muñeco Diabólico 2”. No había pasado un año que enseguida soltaron otro eslabón de continuidad, “El Muñeco Diabólico 3”, de 1991. Y como si fuera poco, hasta lo pusieron de novio en 1998 en “La Novia de Chucky”.

Como era de esperarse, la unión generó más vueltas de tuerca, y entonces en 2004 llegó “El hijo de Chucky”, para cerrar luego la primera etapa con dos agónicos intentos finales de hacer rendir a la criatura todos los frutos posibles: en 2013 “La Maldición de Chucky” y en 2017 con el estreno de “El culto de Chucky”.

Parecía que la bestia se había quedado sin cuerda. Pero…

Lo verás volver

De la versión 2019 del muñeco maldito se ha visto el tráiler, se ha analizado la lavada de cara que le hicieron al personaje (ahora sus rasgos son ligeramente distintos y más suaves, lo que desató las críticas de los adeptos a la primera ola de películas sobre el tema), y se ha sazonado todo el menú con una campaña fuerte para ganar la complicidad de las nuevas generaciones.

A Chucky, que sobrevivió a desmembramientos, ablaciones, incendios, disparos y cuchillazos, no lo han podido jubilar. Y en esta entrega en formato foja cero, protagonizada por Aubrey Plaza, Gabriel Bateman, Brian Tyree y Tim Matheson, demuestra estar a la altura del desafío de reconquistar al público.

Es decir, Chucky sale del olvido para decir presente con esa mirada tan tierna como brutal, esa que nos viene dedicando desde hace más de tres décadas, cuando se volvió inmortal. 
 

El juguete asesino va por su propia serie de tevé

Mucho antes de que se conociera el estreno de esta película, Don Mancini, el famoso creador de la saga de Chucky, había sorprendido contando que ya estaba enfocado en hacer una serie de televisión basada en la historia de su muñeco diabólico.  Esa atención a los nuevos modos de consumo dio sus frutos, pues en enero de este año Syfy se une al proyecto, avalando la producción y poniendo los valores de calidad que atesora todo su recorrido televisivo. 

The Hollywood Reporter luego reveló que la cadena perteneciente a NBCUniversal se había hecho con el mando de la nueva serie. Mancini, en el puesto de showrunner, puso en sus filas a Nick Antosca (“The Act”), el productor responsable de series del género como la recién cancelada “Channel Zero”, o “Hannibal”. Se sabe que la miniserie de 8 capítulos contará con la voz de siempre, del emblemático Brad Dourif. Aunque no se sabe aún ni fecha de estreno ni el resto del reparto, se espera que la historia vuelva al comienzo del personaje, tal como hace la película que hoy se estrena. De hecho, también se rescata el título original: “Child’s Play” (traducido erróneamente como “El muñecodiabólico”).