Juan de la Cruz Moreno observó a varios policías haciéndole señas para que frenara en el control vehicular, pero, en vez de eso, aceleró su camión Renault hasta llegar a los 130 kilómetros por hora. Pensó que los podía superar. Pensó que podía escaparse con la carga. Los uniformados pusieron sus patrullas a la par. Moreno los chocó. Una y otra vez. Así durante 17 kilómetros hasta que se supo sin salida. Los oficiales lo hicieron descender. Luego revisaron el interior: llevaba 253,95 kilos de marihuana.

Parte de esos ladrillos eran para Carlos Alberto Bernini, director de Arquitectura Social de Paraná. Por ese hecho, ocurrido el 7 de marzo de 2017 entre las rutas 1 y 17 de Entre Ríos, el Tribunal Oral Criminal Federal (TOCF) de esa ciudad condenó el jueves al exfuncionario a 4 años de prisión por comercio de estupefacientes. También sentenció a otras nueve personas -a penas entre tres y siete años- por formar parte de la banda narcopolítica.

Hasta su detención, Bernini formó parte del Gabinete de Sergio Varisco, al que el juez federal Leandro Ríos envió en marzo a juicio oral en otra causa por “financiar actividades de comercio de estupefacientes“. También acusó a la subsecretaria de Seguridad, Griselda Bordeira, y al concejal de Cambiemos, Pablo Hernández.

Ríos -que instruyó ambos expedientes- reconstruyó la cadena que empezó con el intento de fuga de Moreno: descubrió que es hermano de la intendenta de Feliciano, Silvia del Carmen Moreno, aunque están distanciados. Además, supo que el policía retirado era alertado en su huida por los hermanos Viggiano, Horacio y Héctor, que conducían un Renault Sandero Stepway unos kilómetros más adelante. Ese mismo día, otros oficiales los detuvieron en una YPF de Feliciano.

Los Viggiano le compraban los panes de marihuana a Sergio Molina, un hombre de Curuzú Cuatiá, una ciudad del sureste de Corrientes. Molina trasladó los 253 kilos hasta Sauce, cerca de Feliciano, donde Horacio Viggiano le pagó la droga y Moreno la cargó.

En Paraná, los Viggiano le vendían una parte a Hugo Ceola, mano derecha de Gustavo Barrientos, alias “Petaco” -jefe de la barrabrava del equipo de primera división Patronato condenado en 2015 a 11 años de prisión por un doble crimen en 2012-. Ceola a su vez le revendía a Bernini para el comercio en la capital provincial y a Diego Orcellet para que lo hiciera en Nogoyá. A los integrantes de esa cadena -Ceola, hermanos Viggiano, Moreno y Molina-, el TOCF los sentenció a entre 6 años y 7 años y medio de prisión.

A Orcellet fue al primero que investigaron: los detectives descubrieron que usaba el vivero de la familia para vender dosis a los clientes que parecían comprar plantas. Le dieron 4 años y medio. A su pareja, Solange Romero, una pena en suspenso.

A ellos los defendió el abogado Augusto Lafferriere, el mismo que asistió a Matías Caudana -el chico absuelto que pidió visitar en la cárcel a Nahir Galarza– y que representará a Daniel Celis, alias “Tavi”, por el caso de la avioneta narco con 317 kilos de marihuana en un campo de Colonia Avellaneda. Ese hecho dio origen a la investigación contra Varisco.

La banda del exdirector de Arquitectura Social de Paraná actuó al menos entre el 7 de abril de 2016, cuando los detectives sospecharon de lo que pasaba en el vivero, y el 7 de marzo de 2017, cuando los policías frenaron el camión.

La banda de “Tavi” Celis, a la que el intendente de la ciudad, la subsecretaria de Seguridad y el concejal habrían financiado, vendió cocaína entre septiembre de 2017 y mayo de 2018. Un mes más tarde, el juez Ríos ordenó que Bordeira y Hernández esperen el juicio en prisión.

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