“El impacto directo de la disminución de las retenciones al poroto, al aceite y la harina de soja asciende a USD 451 millones para 2018 y USD 1.403 millones para 2019. Considerando los ingresos que se producirán por la retención aplicada al biodiesel, el complejo sojero en su totalidad dejará de aportar ingresos fiscales por USD 1.630 millones en ambos años”, aseguró la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Sin embargo, “teniendo en cuenta los impactos indirectos y la recaudación por otros impuestos, el costo fiscal “real” de la medida sería de USD 795 millones. A pesar de las menores alícuotas, el complejo sojero argentino aportará USD 7.100 millones a las arcas gubernamentales en concepto de retenciones en los próximos dos años”, explica el informe.

“En las últimas semanas algunas agrupaciones políticas cuestionaron la disposición de rebajar progresivamente los derechos de exportación que aún persisten sobre la soja (alícuota del 30%) y sus subproductos (27%), a razón de 0,5% mensual durante el año 2018 y 2019, infografia impacto retenciones-01 redesque entró en vigencia el primero de enero de 2018”, detalló la BCCBA.

El argumento esgrimido es que el gobierno beneficia al sector agroindustrial, “mientras que en otros sectores económicos y sociales las reformas emprendidas generarían una pérdida de recursos. Sin embargo, es necesario recordar que los cambios en la política agropecuaria emprendidos a fines de 2015 no tuvieron por objetivo fijar un esquema de ventajas hacia la agroindustria en contraposición con otras actividades económicas, sino por el contrario, aminorar la detracción de recursos que ha sufrido la actividad de manera extraordinaria a partir del año 2002”, señala el informe.

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