Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasará, otras hacen que suceda”. La frase célebre pertenece a Michael Jordan, el mejor basquetbolista de la historia, y describe a la perfección el momento único, histórico e inolvidable que vive el basquet del Club Atlético Gimnasia y Esgrima. Por primera vez en su rica y extensa trayectoria deportiva, el Lobo jugará en el círculo superior del basquet de Mendoza. Y mucho tuvo que ver un loco soñador como “Buby” Décimo, un fanático de la disciplina.

Gentileza / Santiago Tagua

El crecimiento deportivo de la institución “mensana” en los últimos años (futsal, patín, balonamano, fútbol y hockey césped, entre otros) sumó a principios del corriente año el basquet (tanto para hombres como para mujeres). Además, se incorporó al proyecto el “Mono” Garitonandía, un dirigente y colaborador que conoce los pasillos de este deporte como pocos. Y en el mes de marzo hubo que saltar a la cancha, bajo la conducción de un gran entrenador como David Suárez y su asistente Jorge Yamashiro.

Arrasó el Lobo  en Nivel DOS y se consagró campeón. Ascenso en el bolsillo y nuevo desafío: Nivel UNO.

El plantel del Lobo campeón. Gimnasia disputó 25 encuentros y ganó 21. Impresionante | Gentileza / Corazón Mensana

Llegaron al club jugadores determinantes: el venezolano Alejandro Bernal (figura indiscutida del plantel y el mejor jugador del torneo); Julián Martínez, Facundo Cantalejos, Gastón Azcona y Pablo Rizzo (capitán histórico de la Selección Mendocina), quien fue baja en la etapa final por una lesión en su rodilla. 

Arracó el certamen con el cartelito de candidato. Sufrió dos derrotas consecutivas y por paliza (Talleres y Murialdo). El golpe lo hizo reaccionar y fue una máquina. Logró  18 triunfos consecutivos. Fue número 1 de la primera fase, barrió la serie de cuartos de final, barrió la serie de semifinal y en el primer duelo de la gran final, ante Leonardo Murialdo, sufrió otro cachetazo. Pero, como todo equipo que sueña y quiere hacer historia, reaccionó y terminó apabullando al Canario en el segundo juego. Hubo un juego más, definitorio, sin margen de error. Y el equipo de Suárez, respondió con creces e hizo historia. ¡Salud campeón!.